
Llega el verano, llegan las altas temperaturas y nuestro organismo siente los cambios. Por lo tanto es importante adecuar nuestra alimentación para sentirnos mejor. La misma debe procurar mantenernos bien hidratados y nutridos.
- Debemos incluir más cantidad de líquidos de lo que acostumbramos a consumir, el calor nos hace perder más agua y hay que recuperarla.
- También es importante aprovechar las frutas de estación que además de ser más baratas, tienen alto contenido en agua y vitaminas. Ej: sandía, melón, duraznos, ciruelas.
- Las altas temperaturas suelen quitarnos el deseo de comer en abundancia y/o comidas con muchas calorías. Son ideales las ensaladas solas o ensaladas con carnes, los licuados de frutas, pastas incluidas en ensaladas con vegetales.
- Para no sentirnos extremadamente satisfechos luego de las comidas, es conveniente consumir porciones pequeñas, con más frecuencia.
- Los alimentos en verano deben estar adecuadamente refrigerados. Ésto evitará contaminaciones bacterianas que pueden ocasionar malestares digestivos.
- No es conveniente eliminar completamente el azúcar de la dieta para evitar hipoglucemias, para ello podemos recurrir siempre a las frutas o jugos de frutas que contiene azúcares naturales.
- Es ideal que nuestro intestino también funcione correctamente, por lo tanto también es conveniente incluir alimentos ricos en fibra como cereales integrales, frutas y verduras frescas.
Analía Martín
Nutricionista
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