Durante el transcurso del embarazo pueden aparecer algunos síntomas que, a pesar de no ser graves, pueden alterar en mayor o menor medida la vida de la mujer. Náuseas, vómitos, pirosis (ardor en el estómago), estreñimiento y gases, son algunas de las molestias que sienten las embarazadas. Conocé cómo prevenirlas o qué hacer si se instalaron. Es posible convivir con ellas, aunque incomodan incluso a toda hora.
Es uno de los síntomas más frecuentes. Casi todas las embarazadas sufren mareos y/o náuseas sobre todo en los primeros tres meses. Generalmente aparecen en la mañana y van disminuyendo a medida que avanza el día, pero también es posible que los sientan a lo largo de toda la jornada. Las náuseas y/o los vómitos suelen desaparecer bruscamente alrededor de la semana 14 de gestación y solamente algunas pocas mujeres continúan con ellos por más tiempo o incluso durante todo el embarazo, aunque no con la misma intensidad.
La causa de la aparición de náuseas y los vómitos son un conjunto de factores que afectarán a cada mujer en mayor o menor medida. Por ejemplo los factores hormonales, sobre todo aparición y aumento de hormonas placentarias: gonadotrofina coriónica y progesterona. La progesterona relaja las fibras musculares del estómago e intestino, la gonadotrofina afecta un centro cerebral responsable del vómito. También aparecen los estrógenos estimulando la sensibilidad del olfato, lo que favorece las náuseas. Otros factores que pueden desencadenar náuseas son los psicológicos como el estrés o la presión que recae a menudo sobre la embarazada.
"Los cambios hormonales son responsables de las náuseas y vómitos"
Las nauseas y vómitos leves del primer trimestre no van a afectar negativamente al niño, aunque la mujer pierda peso en estos meses, ya que los requerimientos del feto en estas primeras semanas no son tan importantes como en el segundo y tercer trimestre. Además, la mayoría de las mujeres mejoran los síntomas en algún momento del día como para sentir hambre y retener algo en el estómago. Si el médico detectara que la alimentación es muy deficitaria seguramente aconsejará alguna medida.
Cuando los vómitos son excesivos y se habla de una hiperémesis gravídica (proceso patológico con vómitos intensos y persistentes), será imprescindible un tratamiento médico, llegando incluso en algunos casos, a la internación.

Si las náuseas son por la mañana, deja en la mesa de luz unas galletitas saladas o un trozo de pan. Comelos despacio antes de salir de la cama, y luego de unos minutos levántate lentamente sin movimientos bruscos. Algunas veces las náuseas o mareos pueden ser a causa de un descenso de la glicemia (azúcar en sangre) y al ingerir un alimento rico en hidratos de carbono te sentirás mejor. Es importante que no tomes ningún líquido caliente en el desayuno, algunas embarazadas toleran muy bien el yogur fresco. Si los vómitos se presentan luego de las comidas es importante realizar un reposo luego del desayuno, el almuerzo y la cena.
Para combatir los síntomas o al menos mejorarlos tienes que tratar de comer en pequeñas cantidades pero en forma frecuente, si es necesario puede ser cada dos horas. No es conveniente tener el estómago vacío, ni tampoco llenarlo demasiado. Cada mujer debe ver qué alimentos rechaza completamente y qué otros le caen bien, no tienen que ser los mismos para todas. En general se tolera mejor el pollo y el pescado que la carne roja; lo frío que lo caliente, los sólidos que los líquidos. La papa es un alimento muy bien tolerado, puedes incluirlas asadas o en microondas, también en puré; y lógicamente evitar fritarlas. El pan fresco o tostado es una de las cosas mejor toleradas, por lo tanto puedes aprovecharlo como vehículo para agregarle queso, algún trozo de jamón o una mermelada. Los cereales de desayuno son otra opción, puedes agregarle yogur. La idea es que cada una pruebe qué es lo que mas le apetece.
Hay que comer con tranquilidad, masticando bien los alimentos. También es importante tomar mucho líquido para no deshidratarse; generalmente se toleran mejor los fríos. Alejarse de olores que te hagan sentir mal es fundamental, no utilizar perfumes fuertes ni tampoco jabones u otros elementos de limpieza con demasiado aroma. En la cocina procura preparar los alimentos de forma sencilla (vapor, plancha), sin condimentos en exceso, ya que suelen tolerarse mejor.
Es conveniente que descanses, el cansancio empeora estos síntomas, busca descansar luego de las comidas, siempre en posición semi -sentada para que los alimentos no refluyan hacia el esófago.
Es una molestia muy frecuente que se ve en el primer trimestre pero también es habitual en el final del embarazo. Es una sensación de quemazón que se percibe en el esófago e incluso la boca; esto se debe a que los alimentos y los jugos gástricos que están en el estómago refluyen e irritan el esófago y la garganta originando ese ardor tan característico.
El reflujo y la acidez se se deben a una alta concentración de progesterona en sangre que no permite el vaciado rápido del estómago e incluso provoca relajación del esfínter que comunica el esófago con el estómago; estos dos sucesos facilitan el pasaje de los alimentos y los ácidos hacia arriba. Sobre el final del embarazo el útero hace presión sobre el estómago, pudiendo ser esta otra causa de la pirosis.
"La acidez mejora masticando bien los alimentos y comiendo pocas cantidades"
Para mejorar la acidez es hay que evitar las comidas copiosas, llenar excesivamente el estómago hace más difícil la digestión y más fácil el reflujo; tampoco es conveniente dejar el estómago vacío durante muchas horas porque el contenido gástrico puede comenzar a subir. Masticar muy bien los alimentos para favorecer la digestión
El estreñimiento en la embarazada aparece por varias razones, entre ellas el aumento de la hormona progesterona que hace el proceso digestivo más lento; el contenido intestinal permanece más tiempo en el tubo digestivo, se absorbe más agua y se endurece la materia. El estreñimiento se ve en los primeros meses de embarazo, pero también en los últimos cuando el útero va creciendo y ejerciendo presión sobre el intestino.
Es importante evitar el estreñimiento no solo porque es un síntoma molesto, sino porque es uno de los factores determinantes de la aparición de hemorroides. Siempre consulta al ginecólogo ante cualquier situación que salga de la normalidad como muchos días sin ir al baño, materias excesivamente duras o hemorroides.
Algunos consejos para prevenirlo:
- Tomar abundante líquido, agua, agua de frutas, jugos, evitar el té.
- Comer frutas y verduras a diario, si es posible crudas y con cáscara.
- Consumir yogures que favorezcan el tránsito intestinal.
- Agregarle aceite en las ensaladas.
- Cambiar el pan blanco por pan integral.
- Otro aspecto importante es practicar algún tipo de ejercicio que sea adecuado para el embarazo ya que ayuda a mejorar la motilidad intestinal.
Analía Martín
Lic. en Nutrición
analiamartin@alimenta.com.uy
Nota publicada en Revista Mamá y Bebé
Comentarios |
Muy bueno el articulo, como todo lo de la pagina.Graciassss.
Muy bueno el artículo, me gusta mucho la página.
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