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Durante los dos primeros años de la vida de un niño es cuando se adquieren los logros más importantes. Las áreas a estimular son: lenguaje, social, perceptivo - cognitivo, motora (fina y gruesa).
El bebé fija la mirada en el rostro que se acerca y luego sonríe:
El bebé en esta etapa comienza a tener lo que llamamos "sonrisa social". El niño frente a un rostro conocido comienza a esbozar una sonrisa. Es importante que cuando la mamá le da de mamar fije su mirada en el rostro del bebé, de esta manera podrá observar como él comienza a fijar su mirada en ella.
Lo que podemos realizar para estimularlo es lo siguiente:
1. Mirarlo a los ojos mientras le conversamos.
2. Realizar juegos de acercarse y alejarse de su rostro, mientras se le habla o se imitan sonidos.
3. Podemos utilizar elementos que tengamos en casa como ser platos de plástico, telas, lanas, botones, etc., para realizar caras y de esta manera inventar un juego con ellas.
El bebé va a comenzar a expresarse a través de su cuerpo y de los primeros sonidos que va a emitir:
El bebé usa su propio cuerpo para comunicar y expresarse. Sonríe y agita sus piernitas y bracitos en señal de agrado o desagrado, de placero displacer. Los padres tendrán que estar atentos a estas señales para comprender el lenguaje gestual de su hijo. Además el bebé comenzará a emitir sonidos guturales, gorgojeos y vocalizaciones.
Lo que podemos realizar para estimularlo es lo siguiente:
1. Repetir los sonidos que el bebé emite.
2. Festejar junto con él todas las expresiones corporales que realiza, de esta manera el bebé aprenderá a repetirlas cada vez que quiera demostrar o comunicar lo mismo.
3. Realizar juegos que impliquen el cuerpo del bebé y el de los padres con el fin de provocar sensaciones nuevas, risa y sonidos.
El bebé toma contacto con su fuente de alimentación:
A través de sus manitos el bebé comienza a reconocer y a explorar el mundo que le rodea. Cuando la mamá le esta dando de mamar es bueno que le tome la mano y le haga acariciar la panza de él, la de ella, su pecho mientras se le habla o se le canta.
Lo que se debe hacer para estimularlo es tomarle suavemente la manito y llevarla hasta el pecho materno mientras se la movemos con movimientos ascendentes y descendentes. Debemos repetir este ejercicio varias veces hasta que lo logre él solito.
El bebé reacciona frente a voces y sonidos conocidos:
El bebé va a reaccionar con cambios en su rostro, expresiones corporales o sonidos guturales a las voces y sonidos que le son familiares. El bebé prefiere en esta etapa los sonidos de las voces humanas y sobretodo de aquellas que le son más familiares.
Lo que podemos hacer para estimularlo es:
1. Cantarle canciones o leerle cuentos para que reconozca nuestra vos y los diferentes tonos que ella puede adquirir.
2. Hablarle y mientras lo hacemos realizar gesticulaciones para que él las puede ver.
El bebé utiliza mucho sus manos:
El bebé juega con sus manos, las mira, las toca, las cierra y las abre. Puede tomar algunos objetos pero por breves períodos de tiempo.
Lo que podemos realizar para estimularlo es lo siguiente:
1. Tomarle la manito suavemente y hacer que acaricie nuestro rostro, dejando que su manito se abra a medida que se va arrastrando por la piel.
2. Llevarle la manito por diferentes objetos. Es bueno tener objetos de diferentes texturas, así de esta manera estimulamos todo lo referente a las sensaciones y percepciones táctiles.
3. Llevarle la manito y ayudarlo a que tome objetos livianos, de esta manera estamos estimulando la prensión.
El bebé responde a estímulos que generamos sobre su cuerpo:
Cuando realizamos movimientos o pasamos objetos sobre su cuerpo el bebé responde a ello con movimientos corporales o vocalizaciones.
Lo que podemos realizar para estimularlo es durante las actividades cotidianas como el baño, el cambio de pañales, el amamantamiento o los cambios de rola, acariciar su piel, frotarle objetos de diferentes texturas (siempre y cuando no lastimen) con el fin de provocar en él diferentes sensaciones. Esto lo debemos realizar diariamente.
El bebé trata de mantener su cabeza erguida:
Durante los 3 primeros meses de vida el bebé va a tratar de controlar su cabecita. Más o menos a los 2 meses puede controlarla pero por un breve instante, para finalmente al 3er más lograr mantenerla erguida durante un tiempo más prolongado.
Lo que podemos hacer para estimularlo es lo siguiente:
1. Colocar al bebé derecho y nosotros frente a él. Mostrarle un juguete u objeto que le puedan llamar la atención manteniendo el mismo a una distancia de aproximadamente 30 a 35cm. Lo que debemos hacer es mover suavemente el objeto de izquierda a derecha y viceversa.
2. Ponerlo sobre la cama grande o sobre una frazada en el piso boca abajo. Debemos ubicarnos frente a él y hablarle o mostrarle objetos llamativos con el fin de poder obtener su atención. Tenemos que tratar de que vaya levantando la cabeza y manteniéndola erguida cada vez más.
El bebé sigue con su vista un objeto que se desplaza hacia los lados:
Más o menos alrededor de los 2 meses el bebé logra fijar su mirada en un objeto que se desplaza en un ángulo de 90°. A los 3 meses ya lo hace en un ángulo de 180°.
Lo que podemos hacer para estimularlo es:
1. Acercarle objetos brillantes y moverlos delante de él para que los siga con su mirada. Luego comenzar a movérselos hacia los lados, de derecha a izquierda y viceversa.
2. Mostrarle un objeto o juguete que le guste primero de un lado, siempre dentro de su campo visual. Luego movemos ese objeto hacia delante y lentamente vamos llevándolo hacia el otro lado.
3. Le acercamos nuestro rostro al bebé, de esta manera vamos a lograr que él fije su mirada en nuestro rostro. Una vez que logramos esto movemos suavemente nuestra cara hacia un lado y hacia el otro para que él nos siga.
El bebé cambia de posición cuando está acostado:
El bebé puede al estar echado sobre un lado rotar hacia otro. Por ejemplo echado sobre un lado puede rotar hacia arriba o hacia abajo; estando acostado boca abajo, puede levantar la cabeza, después los hombros y por último el tronco.
Para estimularlo podemos:
1. Mecerlo sobre una sábana o frazada hacia un lado y otro. Debemos colocar al bebé boca abajo.
2. Lo mismo podemos hacer pero teniéndolo en brazos.
3. Colocar al bebé sobre nuestro pecho y/o vientre mientras le hablamos.
Los objetos y juguetes que se pueden utilizar para esta etapa son:
- Caras fabricadas con platos descartables, lanas, telas, botones, etc.
- Esponjas de diferentes texturas que no raspen ni se deshagan.
- Bandejas de acero o plata sin bordes filosos y limpias (como son brillantes y reflejan llaman mucho la tención del bebé).
- Muñecos de tela de distintas texturas que no despidan pelusa o pelos.
- Sonajeros de diferentes colores y sonidos, livianos y de un diámetro de 6cm como mínimo.
- Instrumentos musicales.
- Móviles y colgantes para la cuna y el carrito de paseo.
- Silla de balanceo.
- Sábanas y telas.
- Cuentos con láminas sencillas.
- Grabaciones de sonidos de objetos, sonidos de animales.
- Música.
- Pelotas de diferentes tamaños y texturas. Las mismas se pueden frotar sobre el cuerpo del bebé.
Lic. María Eugenia Vilardo
Lic. en Psicomotricidad
Comentarios |
Me pareciò muy interesante el articulo, sobre todo para madres primerizas como yo, porque no sabemos hasta donde estamos haciendo las cosas bien o si nos estamos apurando queriendo q haga cosas q todavìa no està preparado.
M parecen muy ùtiles los consejos q propone.
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