Los estilos de vida saludable, entre ellos la alimentación balanceada y la actividad física, desempeñan un papel fundamental en la prevención del cáncer.
- Mantener un peso saludable a lo largo de toda vida.
- Realizar actividad física a diario.
- Consumir como mínimo 5 porciones al día de vegetales y frutas.
- Limitar el consumo de alimentos de alta densidad energética: fast-food, minutas, achuras, vísceras, fiambres, embutidos, frituras, refrescos comunes, jugos en polvo, golosinas, galletitas, masitas, tortas, bizcochos, alfajores, chocolate, dulce de leche, helados, crema de leche, manteca, margarina y productos de copetín.
- Limitar la ingesta de carnes rojas y no consumir carnes elaboradas (saladas, curadas, ahumadas o con agregado de conservantes químicos).
- Evitar el consumo de bebidas alcohólicas.
- Disminuir el agregado de sal a las preparaciones y el consumo de productos industrializados que contengan sal en su composición (productos de copetín, fiambres, embutidos, enlatados, conservas, pickles, patés, comidas congeladas, caldos y sopas instantáneas, salsa de soja, mayonesa, kétchup, mostaza,sales saborizadas)
- No consumir cereales o leguminosas contaminadas por hongos.
- Evitar consumir suplementos alimentarios.
- Las madres deben alimentar a su bebé exclusivamente con leche materna hasta los seis meses de edad, e incorporar luego alimentos complementarios adecuados.
Lic. en Nutrición Valentina Baccino
Bibliografía:
Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer/Instituto Estadounidense de Investigación sobre el Cáncer. Alimentos, nutrición, actividad física, y la prevención del cáncer: una perspectiva mundial. Washington D.C.: AICR, 2007.
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